Para ayudar a los alumnos a alcanzar
niveles de participación plena dentro de sus comunidades,
los educadores deben enfocarse en las habilidades del
siglo XXI, que permitirán desenvolverse en una
sociedad cambiante y adaptable a
una tecnología permanente evolución:
- Responsabilidad y adaptación: ejercer
responsabilidades personal y flexibilidad en contextos personales,
laborales y comunitarios, establecer y alcanzar objetivos para uno mismo y
para terceros.
- Capacidades comunicativas: Comprender,
manejar y establecer comunicaciones orales, escritas y de
multimedia efectivos en diversas formas y contextos.
- Creatividad y curiosidad intelectual: Desarrollar,
implementar y comunicar nuevas ideas a terceros; mantener una actitud
abierta y receptiva a perspectivas innovadoras y variadas.
- Pensamiento crítico: Poner
en práctica el razonamiento sólido para comprender y realizar elecciones
complejas.
- Alfabetismo informacional y en medios: Analizar,
acceder, administrar, integrar, evaluar, y crear información en
distintas formas y medios.
- Capacidades interpersonales y colaborativas: Demostrar
capacidad de trabajo e grupo y liderazgo; adaptarse a diferentes roles y
empatía; respetar diversas perspectivas.
- Identificación, formulación y resolución de
problemas: Capacidad de formular, analizar y resolver problemas.
- Autonomía: Supervisar
las propias necesidades de comprensión y aprendizaje mediante
la localización de recursos apropiados y la transferencia de lo
aprendido.
- Responsabilidad social: Actuar responsablemente
en pos de los intereses de la comunidad a la que pertenecen, demostrar un
comportamiento ético en el plano personal, laboral y social.
La enseñanza centrada en el docente y el
aprendizaje centrado en el alumno:
Ambos enfoques plantes diferencias en
cuanto al contenido, la enseñanza el ambiente en el aula, la evaluación y
la tecnología, tal como se resume en el siguiente cuadro:




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